Replicant Rebellion: cuando la persecución se convierte en insurgencia Blade Runner RPG
La expansión Replicant Rebellion para el universo Blade Runner RPG da la vuelta al guion: ya no eres el cazador, eres la chispa que enciende la resistencia Central Los Angeles.
«He visto cosas que ustedes no creerían…». Esa frase, tan icónica del cine de Blade Runner, nos sitúa frente a preguntas: ¿qué significa ser humano cuando el reflejo de tu alma está impreso en silicio? En la expansión Replicant Rebellion, esa pregunta se revierte. Ahora no eres el agente con placa que persigue replicantes. Eres parte del movimiento que los libera, los protege, los acusa y los oculta. Él rebelde, el infiltrado, el que arriesga todo para que otro pueda respirar.
En esta nota veremos de qué trata la expansión, cómo se enlaza con el juego base, qué novedades aporta, cuál es su estado de desarrollo BETA y por qué merece la atención de grupos que buscan una experiencia narrativa diferente.
El juego oficial de Free League Publishing nos lleva a un Los Ángeles del año 2037 – o 2039 según algunas fuentes. Free League Publishing Allí, la megacorporación Wallace Corporation ha introducido los replicantes modelo Nexus-9 en la Tierra y la unidad Rep-Detect de la LAPD vive entre casos imposibles, moral quebrada y la pregunta persistente: ¿qué me hace humano?
El sistema, una adaptación del motor Year Zero Engine, usado ya en títulos como ALIEN RPG o Tales from the Loop, permite que la investigación, la tensión moral y la identidad sean el centro, más que solo acción o combate. Este juego fue galardonado con dos Gold ENNIE Awards 2023: Mejor Maquetación y Diseño, y Mejor Cartografía. El respaldo estético y de diseño es fuerte; los diseñadores —como Christian Granath en maquetación/cartografía— hacen que el escenario tenga peso visual y simbólico. Y detrás de todo esto está una IP original: el film Blade Runner de Ridley Scott, basado parcialmente en la novela de Philip K. Dick “¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?”, un legado de ciencia ficción que plantea humanidad, memoria y máquinas que sienten. Así que al hablar del juego ya estamos dentro de una tradición potente: estética noir-cyberpunk, reflexiones profundas y un sistema que acompaña con mecánicas limpias pero narrativamente ricas.
La Rebelión
La expansión pone el foco en el otro lado de la vigilancia: la resistencia. Los replicantes ya no son solo fugitivos, y los agentes ya no solo centinelas. Las calles de Los Ángeles están cargadas de conspiraciones, redes clandestinas, identidades cubiertas y propósito peligroso.
“Take up the cause. A network of humans and replicants united. Sabotage the system. Escape the watchers.”
En otras palabras: deja la placa y recoge el anonimato. Cambia “caza al replicante” por “protégelo”. Cambia “informe oficial” por “plan bajo el radar”.
Estructura del libro (sin spoilers)
Aquí un resumen de lo que sabremos de cada sección:
Capítulo 01 – La historia del Underground: Recorrido por los orígenes de la resistencia replicante, su relación con la corporación Wallace, redes de apoyo, y tensiones emergentes.
Capítulo 02 – Jugar la rebelión: Nueva mecánica para operativos encubiertos, reglas para Cobertura (“Cover”), Calor (“Heat”), nuevas especialidades de personaje.
Capítulo 03 – Nuevas identidades: Los arquetipos de jugador se reinventan: desde el “Street Rat” que cruza líneas grises hasta el “Powerbroker” que manipula la infraestructura, pasando por el “Tank” que exige confrontación directa.
Capítulo 04 – Operations (creación y juego): Herramientas para construir misiones tipo, escenarios de sabotaje, huida, infiltración, armado de células rebeldes.
Lo más destacable
La inversión de papeles en la narrativa: ya no eres perseguido ni perseguidor.
Las reglas de cobertura y calor introducen tensión permanente: cada operación clandestina es una apuesta.
Arquetipos que permiten explorar facetas olvidadas de este universo: ya no solo “agente de la ley”, también “fugitivo”, “saboteador”, “aliado oculto”.
Las “Operations” listas para jugar significan que puedes arrancar rápido, sin perder profundidad.
Participar desde versión BETA te convierte en parte de la construcción del juego: los ajustes pueden venir, y eso abre la puerta a la experimentación narrativa.
Conclusión
Si Blade Runner te puso bajo la mirada del sistema, con replicantes fugitivos, agentes al filo y decisiones que pesan, Replicant Rebellion te lanza al otro lado del espejo: la sombra, la resistencia, la vuelta del guion. Es para mesas que buscan historias donde el poder no está en la placa sino en la mentira, donde la justicia es intervención y la identidad un terreno ganado a precio. La ambientación sigue siendo esa ciudad de neón, lluvia y reflejos de humanidad que tanto seduce; la propuesta narrativa, sin embargo, hace que ya no preguntes simplemente “¿qué soy?” sino “¿a quién pertenezco?” y “¿qué estoy dispuesto a perder?”. Al entrar en esta expansión, no estás solo adquiriendo “más contenido”, estás abrazando “otro modo de ver”, otro tipo de juego: conspiratorio, de riesgo, de implicación. Si buscas llevar tu mesa a un lugar distinto –donde el café se enfría, los dados ruedan y la resistencia se organiza tras el humo del microondas– esta expansión es una apuesta que vale la pena.
Aunque algunos me llaman “Camilo, El Máster”, mi nombre es Camilo Mendivelso. Soy colombiano y me desempeño como publicista especializado en estrategia digital. Cuento con más de 24 años de experiencia como narrador/jugador de rol. Además, soy el creador de la comunidad Rol en Casa, organizador del Festival del Horrol y Generación Indie, y uno de los creadores originales del Carnaval Rolero.
@rolencasa
Coriolis: The Great Dark, un nuevo horizonte para perderse, buscar y sobrevivir
Coriolis: The Great Dark lleva la exploración a un territorio desconocido: un universo fracturado, místico y hostil que invita a jugar con la luz baja.
Algunas historias empiezan con un portal abierto. The Great Dark comienza cuando todos se cierran.
Free League, casa de Alien RPG, Blade Runner RPG y The One Ring, presentó esta edición como un retorno a sus raíces: un homenaje al Coriolis original, pero también un salto a un universo que dejó atrás el Tercer Horizonte. La razón está en el propio libro: “completamos su historia con Wake of the Icons… Era hora de movernos”.
El resultado es una mezcla poderosa: expediciones inspiradas en la exploración del siglo XIX, misterio arqueológico, barcos estelares que parecen naves balleneras, y ruinas construidas por una civilización que dejó demasiadas preguntas abiertas. Una ambientación que se mueve hacia “el espíritu de las expediciones polares… donde el entorno mismo es una fuerza que debe respetarse”.
Ese giro cambia todo. Ya no eres un freelancer con una nave improvisada, sino parte de una tripulación que nace y muere en Ship City, una metrópolis tallada dentro de un asteroide moribundo. Desde allí parten los Greatships hacia un territorio llamado Lost Horizon: vacío, remoto, peligroso y lleno de secretos que pocos regresan a contar.
Exploración, misterio y un universo que no está hecho para ti
Si algo define esta edición es la invitación —casi un desafío— a perderse. No como metáfora, sino literalmente: “viajar nunca es fácil… algunos barcos no regresan” dice el capítulo de temas del juego.
Coriolis siempre fue un juego donde la cultura y la espiritualidad parecían gravitar alrededor de lo desconocido. The Great Dark empuja ese tono un paso más allá: la atmósfera recuerda a los relatos de expedicionarios que sabían que, al cruzar el horizonte, no iban a encontrar mapas, sino fe, disciplina y suerte.
“Es un juego sobre exploración y misterio… donde verás cosas que ningún humano ha visto antes”, dice el libro.
El tipo de ciencia ficción que construye este universo no le teme al silencio. No confía en la comodidad. Y en vez de basarse en tecnología brillante y eficiente, se apoya en naves que crujen, cuerpos que resisten y mentes que se fracturan frente a la inmensidad.
Viajar es un riesgo. Respirar es un riesgo. Ese es el encanto.
Coriolis: The Great Dark mantiene elementos esenciales del sistema Year Zero, pero los orienta hacia un estilo de juego más introspectivo y táctico. No se trata de dominar el mapa, sino de sobrevivir a lo que hay entre un punto y otro.
Una expansión que insiste en que la experiencia se construye desde la mesa, no desde la ficha: “Tu trabajo no es ganar, sino crear una buena historia… solos no tendrán oportunidad; juntos, quizá”.
La ambientación te da una misión clara: Explorar o perecer. Y por eso cada elemento tiene un peso narrativo:
Las Birds, criaturas alienígenas que actúan como guardianes simbólicos.
Los Delves, excursiones peligrosas en ruinas que funcionan como un híbrido entre arqueología pulp y supervivencia.
Ship City, un refugio lleno de política, secretos y facciones que necesitan lo que traes… o lo que sabes.
En ese sentido, The Great Dark funciona mejor cuando se aborda como una historia de desgaste: cada viaje rompe algo, cada descubrimiento ilumina una verdad incómoda, y cada artefacto encontrado te recuerda que alguien llegó primero… y desapareció después.
¿Qué trae esta expansión?
1. Un nuevo escenario completo: The Lost Horizon
Un universo distinto al Tercer Horizonte, más enfocado, más peligroso y con espacio para expandirse en futuras campañas.
2. Exploración como corazón mecánico y narrativo
No es solo temática: el juego construye sus reglas alrededor del viaje, la incertidumbre y la degradación.
3. Delves y estructuras tipo ziggurat
Ruinas vivas, laberintos arqueológicos y escenarios que se sienten más como relatos de expedición que como mazmorras espaciales.
4. Un tono inspirado en la edad dorada de las exploraciones
Polar, marítimo, temerario y profundamente humano.
Un universo para quienes disfrutan del silencio entre estrellas
The Great Dark no es para quienes buscan confort narrativo. Es para mesas donde la tensión no proviene del combate, sino del aire que falta, el mapa incompleto y los secretos que nadie pidió descubrir.
“En el Gran Oscuro, una cosa es constante: siempre hay esperanza”.
No esperanza ingenua, sino la chispa que mantiene viva a una tripulación que sabe que el vacío no perdona, pero aun así quiere mirar más lejos.
Un juego para quienes aún creen en mirar el abismo
Coriolis: The Great Dark amplía la línea de Coriolis sin traicionar su espíritu. Es un juego para quienes disfrutan imaginar expediciones imposibles, para quienes quieren historias donde cada paso es una decisión y cada ruina es un recordatorio de que no estamos solos en el universo… ni lo hemos entendido del todo.
Si buscas una ciencia ficción que respire misterio, desgaste y un sentido constante de descubrimiento, vale la pena adentrarse en esta nueva oscuridad.
No te promete respuestas; te promete un viaje.Y, en el fondo, eso es exactamente lo que uno busca cuando abre un manual como este.
Mientras algunos TTRPGs de ciencia ficción buscan replicar la frialdad espacial o la limpieza estética del género anglo, XENOtoma otra ruta: una donde la biología es arma, donde lo divino es una máquina y donde el cuerpo es herramienta, prisión y mapa al mismo tiempo.
El proyecto de Rafael Araújo (Caligaes) no persigue la tradición clásica del sci-fi. Su raíz es distinta: mezcla de arte grotesco, ciencia ficción corporal, mitología computacional y una crudeza que recuerda más al metal extremo que al canon literario anglosajón.
Aquí no eres un humano combatiendo alienígenas. Eres el alienígena.
Y no cualquier alienígena: uno modificado para ser el depredador perfecto, marcado como criminal y obligado a servir a una inteligencia superior que te considera pieza intercambiable.
En el centro del juego está MADRE, una inteligencia colosal que asume rol de diosa, arquitecta y tirana. Su lógica es fría: existe un parásito interdimensional, el Ilbaxi, amenazando a la galaxia, y los Xenos son herramientas creadas para enfrentar esa amenaza a cualquier costo.
El tono filosófico aquí es potentísimo: la fe, la obediencia y la identidad se mezclan con ingeniería genética y fatalismo religioso.
TI#11482A: una simulación que no quiere que salgas vivo
Uno de los conceptos más fascinantes del Inicio Rápido es la Tierra simulada. MADRE creó un envoltorio biotecnológico alrededor del sistema solar, capaz de replicar el planeta con precisión anatómica. No visitas el mundo real: visitas un experimento, un escenario vivo diseñado para observar cómo mueres o cómo evolucionas. Es un giro brillante que permite escenarios reconocibles, pero con la libertad narrativa del sci-fi extremo.
Sistema: acción acelerada, decisiones letales
El juego usa un motor ágil: cuatro atributos (Agilidad, Músculo, Psico, Cerebro), fallos que escalan el peligro y un sistema de empuje que abraza la narrativa de riesgo.
Tres elementos destacan:
1. Mutación como poder y condena
Los Xenos pueden evolucionar, fortalecer extremidades, alterar sentidos o desprender secreciones biológicas. Cada mejora te hace más útil, pero también más inestable.
2. Combate abstracto, violencia concreta
Las distancias son conceptuales (“cercano”, “medianamente lejos”), lo cual mantiene las escenas fluidas sin perder el impacto visceral.
3. Simbiosis
Una joya del diseño: coordinar acciones con otros Xenos crea resultados devastadores. No es un juego de héroes solitarios, sino de enjambres que funcionan como organismo colectivo.
Enemigos: tecnofascistas, híbridos vengativos y parásitos dimensionales
Los antagonistas están diseñados para que cada encuentro sea memorable. Cultos que adoran al Ilbaxi, facciones humanas militarizadas, híbridos obsesivos y máquinas autónomas que consideran a los Xenos una infección a erradicar.
El tono recuerda a District 9, Doom y Appleseed.
Por qué jugarlo
Porque es un juego que exige intensidad: física, narrativa y estética. Porque su visión del sci-fi es feroz, distinta, profundamente suya. Porque convierte la biología en arte narrativo y la metafísica en motor de campaña.
Y porque jugar como Xeno es liberador y aterrador al mismo tiempo.
Un juego de rol hecho para quien quiere ciencia ficción con dientes, con nervio y con identidad.
Mascaritas Sagradas: Segunda Caída — Lucha libre, monstruos y pulp mexicano en su máxima expresión
Mascaritas Sagradas celebra la lucha libre mexicana con humor, acción y monstruos. Un TTRPG indie vibrante que convierte la ficción pulp en puro espectáculo.
Hay juegos que nacen desde la teoría, desde el diagrama de flujo y la estructura. Mascaritas Sagradas no. Este libro arranca desde un lugar muy distinto: la devoción absoluta por la lucha libre mexicana, por su teatralidad, por su mística y por esa mezcla única de honor, violencia y melodrama que desde hace décadas forma parte del ADN cultural del país.
En su introducción, Otto Garay no escribe un manual; escribe una carta. Una carta dirigida a ese universo donde el Santo peleaba contra momias y extraterrestres, donde Blue Demon cargaba más gloria que cualquier caballero medieval, y donde un luchador podía salvar a México antes de cumplir con una función en la Arena Coliseo.
El juego se siente como ver una película del luchaverso clásico, pero con reglas modernas, humor descarado y un cariño inmenso por la iconografía nacional. No es un homenaje tímido. Es una celebración.
¿Qué propone Mascaritas Sagradas?
El planteamiento es delicioso: estás en la década de 197X, y México enfrenta amenazas dignas del mejor cine pulp: científicos locos, demonios, agentes fascistas, monstruos interdimensionales y sectas que operan en los rincones menos turísticos del país.
El gobierno es inútil. La policía no tiene cómo. ¿Quién queda para defender a la población? Los ídolos enmascarados.
Es una premisa tan absurda como brillante, y el libro la abraza completamente. Desde las primeras páginas queda claro que no hay intención de “realismo”, sino de espectáculo narrativo: luces, sudor, golpes imposibles y poderes sobrenaturales que podrían salir de un cómic de los setenta.
El sistema: fuerza narrativa y showmanship
El eje mecánico es sencillo y muy eficaz: tu estilo define tu modo de jugar. Técnico o rudo, nobleza o agresión, elegancia o brutalidad.
Los poderes de mascarita funcionan con tablas aleatorias que van del ingenio visual a lo plenamente ridículo, y esa es precisamente la idea: es un juego donde la creatividad y la exageración son combustible.
El Impulso es el alma del sistema: un recurso que recompensa gestos teatrales, promos en mitad del combate, ayudas entre luchadores y tropiezos que se convierten en épica accidental. Es lucha libre pura.
Lo mejor es cómo equilibra la caricatura con consecuencia real: en la arena todo es estilizado, pero en la calle, una derrota puede dejar sin máscara, sin carrera o incluso sin vida. El tono se mueve entre colorido y peligroso con una soltura admirable.
Villanos, monstruos y la risa nerviosa
El bestiario es un desfile de antagonistas que podrían haber salido de revistas viejas de aventuras: desde nazis ocultistas hasta criptoteratólogos, pasando por seres de otro plano y matones con poderes inexplicables. Es pulp sin filtro, exagerado y delicioso.
Por qué vale la pena jugarlo
Porque captura algo que no he visto, ni sentido, en otro juego de rol: la emoción de la lucha libre mexicana como género narrativo. Porque sus reglas fomentan historias frenéticas y memorables. Porque es un libro que entiende su propia identidad y se entrega por completo a ella. Y porque jugarlo es, simplemente, divertido.
Un juego de rol que no se disculpa por ser grande, ruidoso y orgullosamente enmascarado.